Besos y abrazos para combatir al DAESH

no a la guerra

Imagínense que el 1 de septiembre de 1939, cuando Hitler invadió Polonia, hubieran salido los dirigentes políticos de las democracias occidentales a decir que ‘no a la guerra’, que lo de Hitler se soluciona con paz, amor y gominolas, que no hay que ser vengativo ni hacer pactos anti-Hitler, y que vayamos a dialogar y pactar con él que seguro que nos escucha, repliega sus tropas y acabamos todos juntitos de la mano fumando la pipa de la paz. Realmente los dirigentes occidentales habían adoptado antes esa actitud con Hitler, la de ponerse de perfil y no enfrentarse a él, cuando invadió Checoslovaquia. Creían que la cosa no iba con ellos, que enfrentarse al problema podía suponer la guerra, y que por tanto más valía mirar para otro lado. Pero cuando invadió Polonia vieron que Hitler iba en serio, que hoy era Polonia pero mañana podía ser Francia, y que el pasotismo debía acabar. Quien no atiende a razones no podía pararse con paz y amor, sino que, por desgracia, había que ir a la guerra.

76 años después, la ‘izquierda caviar’ española, esa agrupada en torno a Podemos y tertulias de La Sexta, esa que cree que los problemas del mundo se resuelven en 140 caracteres de Twitter, viene a decirnos que ante a la amenaza del Estado Islámico no hagamos nada, hablemos de paz y amor, y que esperemos sentados en nuestros sofás, como hacen ellos desde sus mansiones o despachos de la Complutense, a que la sinrazón terrorista deje de matar por arte de magia.

Sigue leyendo

Anuncios

La #DobleMoral con los refugiados sirios

Refugiados (2)

Hipócritas. Sólo me nace deciros eso, hipócritas. Hipócrita nuestra sociedad, hipócritas los medios de comunicación e hipócrita la campeona de todos en hipocresía, la izquierda patria. Os lleváis las manos a la cabeza por la espeluznante foto de un niño muerto en una playa consecuencia de una guerra en Siria que lleva ¡Más de 4 años, 300.000 muertos y 10 millones de desplazados! Pero vosotros caéis ahora en la cuenta por una foto. Trucada al parecer para que fuera más espectacular. Sólo se os puede llamar hipócritas.

Hipócritas, vosotros, que tras un ver una foto pensáis que haciendo TT #BienvenidosRefugiados y declarando vuestra ciudad ‘ciudad refugio’ ya está el problema resuelto y os quitáis el runrún de la conciencia. Hipócritas que reclamáis que vengan todos los refugiados pero no os paráis a pensar más allá, en que eso no puede ser la solución a largo plazo. Hipócritas que pensáis que trayéndoles en un barco y recibiéndoles en el Veles e Vents, como ha propuesto Compromís, o colgando una lona al estilo ‘Bienvenido Míster Marshall’ como ha hecho Carmena en Madrid, está la cosa ya resuelta. Hipócritas que llegáis a proponer sandeces como que se aloje a los refugiados en los tinglados del puerto de Valencia que se usaron para la Fórmula 1. Oigan, que eso son almacenes sin nada. ¿Qué van a meter, a cien personas durmiendo en el suelo? El titular de prensa facilón ya lo tienen, “de Fórmula 1 a acogida de refugiados”, que es lo único que les importa, pero luego dar uno solución efectiva a estas personas ya es otra cosa, pandilla de hipócritas.

Sigue leyendo