Adolfo Suárez o cómo toda sociedad necesita héroes

https://ladoblemoral.com/2014/04/01/adolfo-suarez-o-como-toda-sociedad-necesita-heroes/

El día que el hijo de Adolfo Suárez anunciaba su “desenlace inminente”, que se produciría 48 horas después, escuché una conversación entre varias personas sobre la figura del ex presidente, en la que algunas de ellas apuntaban que, si bien es cierto su importante contribución a la democracia, su figura estaba sobrevalorada. Probablemente lo esté, no lo niego, entre otras cosas porque la Transición no fue cosa de un mano a mano entre Suárez y el Rey, sino de muchas personas y voluntades, algunas no reconocidas lo suficiente, aunque Suárez fuera un engranaje indispensable.

 

Pero ¿Sabéis qué? Me da igual que su figura esté sobredimensionada. Es más, hasta lo veo positivo. Me parece bien que en torno a Suárez se construya una imagen de mito. Un mito que, por cierto, tiene tela que haya tenido que fallecer, o comenzar su declive por culpa del alzhéimer, para que algunos se deshagan en elogios y homenajes cuando en vida y total lucidez le dedicaron reproches. No deja de ser una actitud muy humana, no darse cuenta de lo que se tiene hasta que se ha perdido.

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La #DobleMoral republicana de la izquierda. Sí, hay republicanos de derechas

Bandera Republicana

Me hace mucha gracia la gente que etiqueta determinadas posturas ideológicas, como esa de que no se puede ser republicano y de derechas. De la misma manera que lo creen incompatible con ser ecologista, feminista e incluso homosexual (sí, algunos creen que los gays sólo pueden votar a la izquierda, pero esto da para otro artículo). Esos que ven un mundo etiquetado con simplismos como “si es de derecha, es monárquico, y si es de izquierdas, republicano”, “si es de derechas, pro-Israel, si es de izquierdas, pro-Palestina”, y así un largo etcétera.

Si nos atenemos a lo que en sentido estricto significa ser ‘republicano’, la RAE lo deja claro “partidario de este género de Gobierno. Organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado. En algunos países, régimen no monárquico”. Vamos, simple y llanamente, querer un Estado donde no haya rey. Así que republicano puede ser desde un fascista, un comunista, una persona de derechas, de izquierdas, nacionalista o del partido de la marihuana. El problema de España es que la izquierda confunde ‘republicanismo’ con ‘apología de la II República’, como si todos los que quisieran un Estado sin monarquía tuvieran que ser admiradores del régimen del 31 al 36 y de la bandera tricolor.

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